
¿Qué dicen otros nadadores?
Nado en el lago de mayo a septiembre una o dos veces a la semana (1500 metros) y un par de veces en el Mediterráneo, siempre con mi boya.
Todo el año en el Mediterráneo, a diario, incluso con olas. La boya me da mucha seguridad. Tengo 71 años, las lanchas a motor me ven bien y puedo nadar tranquilo durante más tiempo.
En verano nado en el mar Báltico, yendo de isla en isla. Meto lo imprescindible en la boya, como unas chanclas, el móvil y una botellita de agua. Nado hasta las islas y las exploro. Además, gracias a la boya, seguro que los barcos de la zona me ven sin problema.
La uso a diario para nadar. Guardo las llaves del coche dentro de la boya. Nunca se me olvida porque esta boya me da mucha tranquilidad. Mis amigos también se han comprado una. En el agua nos podemos ver bien y nos sentimos más seguros. Estoy encantada con esta compra.
Normalmente nado en un canal cerca de casa y, de vez en cuando, en el mar. Uso la boya sobre todo para las llaves del coche. Una vez al año, mi amigo y yo nos vamos una semana a nadar a Favignana (una islita al oeste de Sicilia) y la usamos para llevar ropa, comida y agua. Es súper fácil de usar y va genial como bolsa para ir a la playa. Por desgracia, después de 6 años de uso se le ha soltado una costura, pero seguro que me compro otra en cuanto vuelva a nadar este verano.
Nado en el lago Lemán, por Montreux, tanto en verano como en invierno, incluso con agua fría. Como nado bastante lejos de la orilla, es muy importante que los veleros y las lanchas a motor me vean. ¡El color neón de la boya cumple esta función a la perfección!